El muchacho diabólico
Hitomi anuncia un ataque inminente, lo que produce una gran agitación en todo el fuerte. Mientras la tensión va en aumento, traen a Merle, la sirviente de Van, atada de pies y manos. Ha huido de Fanelia hecha una furia. Hitomi ve el desastre en sus pensamientos y, aterrorizada, se desmaya víctima de la fiebre. Allen y su sección se preparan para el inminente ataque. Mientras tanto, Van cura a Merle y a Hitomi con la ayuda de unas plantas medicinales. Sorprendida por esa amabilidad insospechada, Hitomi cambia de opinión sobre el muchacho. En ese momento, Hitomi tiene una nueva visión: la de Dilandau lanzándose al ataque. A pesar de las defensas, el fuerte cae bajo las embestidas del enemigo invisible.



















