Hwarang
“Se elegían jóvenes de bello aspecto, se les adornaba y se les llamaba Hwarang las multitudes acudían como nubes. Unos cultivaban la virtud, otros disfrutaban música y canto, viajaban por montes y ríos sin dejar lugar sin pisar. Así discernían el carácter y recomendaban a los virtuosos a la corte.” — Samguk Sagi, vol. 4.











