Las Tres Mellizas
La Bruja Aburrida cada vez le resulta más difícil encontrar sitios para castigar a las Tres Mellizas, y decide no hacerlo, pero ante sus reclamaciones, las envía a Las Minas del Rey Salomón. La aventura está garantizada.
La Bruja Aburrida cada vez le resulta más difícil encontrar sitios para castigar a las Tres Mellizas, y decide no hacerlo, pero ante sus reclamaciones, las envía a Las Minas del Rey Salomón. La aventura está garantizada.
Showing1to20of294results
Hace muchos años que un pequeño pueblo vive sometido por un grandullón que hace lo que quiere y cuando quiere porque es más alto y más fuerte que los demás. Pero el día que Aburrida manda a las Tres Mellizas a ese pueblo, su suerte cambia: gracias a ellas, un pequeño sastre y diseñador de moda se enfrenta al grandullón del pueblo...
Velázquez es un gran pintor, pero como siempre retrata al rey Felipe IV haciendo una mueca, éste se enfada y prohíbe que lo vuelvan a retratar. Eso sí, encarga a Velázquez que pinte a su hija... El pintor decide hacer un cuadro donde aparezca el rey sin que se vea que está. Lo titulará Las Meninas. Las Mellizas verán como lo pinta y... ¡hasta aparecerán en él!
Aburrida ha enviado las Tres Mellizas a la Inglaterra del siglo XVIII, donde toda la Revolución Industrial está parada por culpa de James Watt, que todavía no ha inventado ninguna máquina. Pero un día, mientras mira como se calienta una tetera, Watt tiene una idea. Y así es como las niñas vivirán en directo un gran descubrimiento: ¡la máquina de vapor!
Ana, Teresa y Elena están en Menorca. Pero como la Bruja las ha trasladado al pasado, en lugar de turistas, ¡encuentran piratas! Allí las Mellizas conocerán a Catalina, con quien conseguirán que se sepa la verdad sobre el misterioso Xuroi: todo el mundo lo persigue porque dicen que es un ladrón, pero en realidad es un príncipe árabe víctima de los piratas y de Alguacil.
Las Mellizas han ido a parar a un palacio donde nadie puede reírse hasta que no lo haga la princesa Amalia. Su padre, el rey, dice que quien consiga que se ría se casará con ella, y empieza a recibir a los candidatos. Gracias a las niñas, Pessoa conseguirá la Gaita Maravillosa, la única que puede hacer reír a la princesa, y alejar al malvado primo de Amalia, que quiere heredar el reino.
Gracias a Aburrida, las Mellizas ayudan a un extravagante profesor a ganar una extraña carrera para la historia de la imprenta. Desde Egipto, pasando por más de mil aventuras, las niñas llegarán a casa del profesor Gutenberg. Y harán todo lo posible para que sea él, y no el tramposo de Mr. Bisnes, quien gane el gran premio.
Para saber quien inventó el cine, Teresa va a parar al estudio de los hermanos Lumière, Ana, al teatro de Meliés y Elena, al laboratorio de Edison. Las tres seguirán con mucho interés los avances de estos grandes inventores. Pero la Reina de la Noche y la Bruja, a las que no gusta demasiado el cine, les complicarán la aventura...
Aburrida está tan enfadada con las Mellizas que las ha castigado al Himalaya, al campamento de un equipo de alpinistas que quiere subir al Everest. El cabecilla del equipo las quiere hacer volver a su casa, pero ellas están decididas a seguir con la expedición. Evidentemente, la Bruja Aburrida no se lo pondrá nada fácil...
Al lado de un charco, en un montón de ladrillos que parecen un pueblecito de la Costa Brava, veranean todo tipo de insectos. Allí es donde la Bruja ha mandado a las Mellizas, que venden helados en el bar de Hormiga. Un día, se presenta una cigarra bohemia que triunfa tocando la mandolina. Cuando llega el invierno, Cigarra mira fascinada la lluvia, porque todavía no la conocía...
Las Mellizas han ido a parar a la época napoleónica, donde conocen el Tamborilero del Bruc y los planes del general Bechamel de conquistar su pueblo. Las niñas engañarán a la Bruja Aburrida para poder volver a la época moderna: quieren ir en busca de una batería y una orquesta de rock. Con ella, volverán a la época napoleónica ¡para intentar ahuyentar al ejército del general!
El indio Gerónimo vive feliz con su tribu hasta que el hombre blanco construye un gran centro comercial alrededor de su campamento. Aburrida ha enviado allí a las Mellizas, que intentan ayudar a los indios a adaptarse a la vida moderna. Pero Gerónimo prefiere huir. Las niñas no pararán hasta dar con él...
Aburrida ha mandado a las Mellizas al siglo XVII. Están en París, donde conocen a una chica llamada Rosaura y sus enredados romances. Su primo Cyrano de Bergerac, que está enamorado de ella, es quien le escribe las cartas de amor más bonitas que jamás se han escrito. Pero ella no lo sabe, porque lo hace en nombre de otro hombre. Las Mellizas intentarán aclarar la situación...
Las Mellizas han aterrizado en la granja de la lechera, una chica que espera ganar mucho dinero vendiendo leche. Las niñas intentarán ayudarla, pero la Bruja no piensa dejar que las tinajas de leche lleguen enteras al mercado. Por eso les llena el camino de obstáculos: se encuentran bandidos, un puente en ruinas, un río de aguas embravecidas...
Ana, Teresa y Elena oyen el anuncio de un viaje que harán los hijos de los astronautas que están viajando por el espacio. Sin pensarlo dos veces, se apuntan al viaje, aprovechando las tres bajas que ha habido a última hora. De esta forma, vivirán muchas aventuras y aprenderán que la ambición no tiene límites... ¡ni siquiera en el espacio intergaláctico!
Las Tres Mellizas están en clase de música cuando entra la maestra y se encuentra a todo el mundo bailando una música infernal. La Bruja Aburrida aprovecha para mandar a las niñas a Viena, ciudad de la música, en pleno s. XVIII. Allí conocerán a Salieri, el músico de la corte, y ayudarán a Mozart a presentarse ante el emperador y a convertirse en su músico preferido.
En esta ocasión, Las Tres Mellizas conocen a Mark Twain y al propio Huckelberry Finn, y Elena llega a probar la tarta de manzana de la tía Polly. También viven muchas aventuras con ellos por el legendario Misisipí. La Bruja Aburrida va de bólido intentando que las niñas no tengan éxito pero, como siempre, la que no se sale con la suya es ella.
La Bruja Aburrida castiga a Las Tres Mellizas a vivir una aventura con Kim, un chaval muy listo que vive en la India. Con él, las tres niñas acabarán con una red de explotadores de niños y niñas y lograrán que todos puedan volver al colegio del pueblo.
Ana, Teresa y Elena ven un anuncio donde necesitan azafatas para un viaje en barco. No lo piensen dos veces y cada una se apunta a una de las Tres Carabelas: la Pinta, La Niña y la Santa Maria.
Las Tres Mellizas están en el muelle de uno de los canales de Venecia, en pleno siglo XII. Esta vez también viajarán y lo harán con Marco Polo, en uno de sus viajes a China. Allí conocerán al Gran Khan y aprenderán el origen de muchas herramientas y alimentos que ahora forman parte de nuestra vida cotidiana.
La Bruja Aburrida cada vez le resulta más difícil encontrar sitios para castigar a las Tres Mellizas, y decide no hacerlo, pero ante sus reclamaciones, las envía a Las Minas del Rey Salomón. La aventura está garantizada.
Showing1to20of294results