Caso cerrado
Verónica siente que su hermana la estafó emocionalmente, incitándola a enamorarse de una amiga con quien tenía un acuerdo de sacarle todo el dinero posible. La hermana alega que nada fue premeditado. Benjamín odia a las iguanas y a los indocumentados. El estado de Florida permite dispararle a las iguanas con rifles de balines y él, alegando que le estaba disparando a una iguana, le pegó un tiro en un ojo a Iván, quién, casualmente, es indocumentado.



















