Caso cerrado
Camilo se ha quedado casi ciego y las conexiones nerviosas entre los ojos y el cerebro le provocan unos dolores insoportables, por los cuales tiene que tomar unos analgésicos tan fuertes que le han provocado adicción. Su esposa Carolina lo abandonó y no quiere regresar si no se saca los ojos. En otro caso, Vanessa le regaló su casa a Yenni supuestamente bajo los efectos de una brujería que le invalidaba su voluntad. Ahora quiere anular esa transferencia, pero Yenni alega que la casa ya es suya.



















