Las Tres Mellizas
Ana, Teresa y Elena ven un anuncio donde necesitan azafatas para un viaje en barco. No lo piensen dos veces y cada una se apunta a una de las Tres Carabelas: la Pinta, La Niña y la Santa Maria.
Ana, Teresa y Elena ven un anuncio donde necesitan azafatas para un viaje en barco. No lo piensen dos veces y cada una se apunta a una de las Tres Carabelas: la Pinta, La Niña y la Santa Maria.
Showing1to12of12results
Se oye el Big Ben. Estamos en Londres y Las Tres Mellizas se encuentran justo al principio de una carrera muy importante. Acompañan a F. Fogg, con quien recorrerán todo el mundo, visitando a Julio César y Cleopatra, a los dioses del Olimpo, el pueblecito de las 7 cabritillas, la selva donde vive el Dragón Rojo...
Las Tres Mellizas conocerán África de la mano de Soco Banzo, un taxista de un poblado africano donde las ha mandado La Bruja Aburrida. Allí vivirán experiencias extraordinarias. Además conocerán y valorarán su cultura y sus costumbres, en contraposición a la colonización de Occidente y a través de los nuevos deportes y costumbres.
La Bruja Aburrida castiga a las niñas a una aventura de marineros. Aparecen en una taberna, y el ambiente les impresiona desde el primer momento. Pero enseguida se integran y se hacen amigas de Ismael, con el que zarpan y viven múltiples aventuras, junto con Moby Dick.
Las Tres Mellizas aparecen en la terminal de llegadas del aeropuerto de Moscú. Allí viven aventuras con Sadko, un chico muy listo que toca la balalaica y con el que hacen buenas migas. En los alrededores del lago Ilmen conocen al Rey de las Aguas, mientras La Bruja Aburrida intenta que las niñas no consigan que el cuento tenga un final feliz.
Las Tres Mellizas se aburren y deciden fabricar un telescopio para espiar a los vecinos. La Bruja Aburrida las sorprende y como castigo, las hace aparecer en pleno océano, sobre un trozo de madera. De pronto aparece el capitán Nemo, que las acoge en su Nautilus, y les cuenta su vida y el motivo de su aislamiento.
Las tres hermanas aparecen en medio de un bosque nevado de Alaska. Es un paisaje fascinante y Ana, Teresa y Elena están maravilladas. ¡Pero muy pronto se rompe el encanto al aparecer cuatro lobos feroces! Por suerte, interviene Colmillo Blanco, un perro valiente, decidido protagonista de esta historia, que salva a las niñas y les hace vivir increíbles aventuras.
La Bruja Aburrida se enfada mucho porque pilla a Las Tres Mellizas burlándose de ella en un teatrillo de marionetas. Decide mandarlas al mundo del circo. Pero no a un circo cualquiera, sino a uno que da la vuelta al mundo para hacer sonreír a chicos y chicas de países en conflicto. Así, las tres niñas van a parar a un campo de refugiados donde comparten aventuras con sus habitantes.
Ana, Teresa y Elena oyen el anuncio de un viaje que harán los hijos de los astronautas que están viajando por el espacio. Sin pensarlo dos veces, se apuntan al viaje, aprovechando las tres bajas que ha habido a última hora. De esta forma, vivirán muchas aventuras y aprenderán que la ambición no tiene límites... ¡ni siquiera en el espacio intergaláctico!
En esta ocasión, Las Tres Mellizas conocen a Mark Twain y al propio Huckelberry Finn, y Elena llega a probar la tarta de manzana de la tía Polly. También viven muchas aventuras con ellos por el legendario Misisipí. La Bruja Aburrida va de bólido intentando que las niñas no tengan éxito pero, como siempre, la que no se sale con la suya es ella.
La Bruja Aburrida castiga a Las Tres Mellizas a vivir una aventura con Kim, un chaval muy listo que vive en la India. Con él, las tres niñas acabarán con una red de explotadores de niños y niñas y lograrán que todos puedan volver al colegio del pueblo.
Se acerca la Navidad: Ana, Teresa y Elena pasean por calles adornadas con motivos navideños. Ven a Papá Noel y le tiran de la barba. No se han dado cuenta de que es La Bruja Aburrida disfrazada. Y... cómo no, ella las castiga mandándolas a conocer el país donde vive Papá Noel.
Ana, Teresa y Elena ven un anuncio donde necesitan azafatas para un viaje en barco. No lo piensen dos veces y cada una se apunta a una de las Tres Carabelas: la Pinta, La Niña y la Santa Maria.
Showing1to12of12results