
Celo profesional
El jefe de la unidad de ginecología, el doctor Herranz, es hallado muerto en el parking del Hospital Central donde trabajaba. Charlie y Pope averiguan que su seguro de vida ha ido a parar a un joven que vive en las Alpujarras.

El jefe de la unidad de ginecología, el doctor Herranz, es hallado muerto en el parking del Hospital Central donde trabajaba. Charlie y Pope averiguan que su seguro de vida ha ido a parar a un joven que vive en las Alpujarras.

Mikel atraviesa una crisis tras haber matado en un tiroteo al principal sospechoso del asesinato de una muchacha de 13 años.

El asesinato de una muchacha de 13 años se zanja aparentemente cuando tras un tiroteo con el principal sospechoso, este muere por un disparo de Mikel.

Un adinerado empresario acude a la comisaría a denunciar el secuestro de su esposa. La Policía se sorprende cuando averigua que la mujer lleva desaparecida ya diez días.

La policía ya sabe que Víctor está tras el secuestro de las dos niñas e intentan hurgar en su pasado para encontrar algún elemento que pueda llevarles hasta su paradero.

Una mujer descubre el cadáver del marido y su amante en casa. La mujer cuenta a la policía que acababa de llegar de viaje en ese momento, pero la coartada se revela pronto falsa.

Charlie y Pope acuden ante la alarma de un tiroteo en el que resulta asesinada una persona. La pareja de policías detiene al único testigo y posible culpable, se trata de Silvio Jiménez, dueño de varios locales de alterne.

Los disturbios generados en el transcurso de una manifestación descubren unos restos humanos incompletos abandonados en un contenedor de basuras.

Charlie y Pope deben resolver la misteriosa muerte de una joven estudiante de derecho. La investigación va desvelando los aspectos más oscuros que se esconden tras una vida aparentemente ejemplar.

Gerardo no consigue evitar que el juez decrete prisión provisional para su hija Sonia por tráfico de estupefacientes. Para probar su inocencia, investiga a su novio convencido de que tiene algo que ver con la droga incautada.

Una explosión inesperada siembra la alarma en el distrito. Todas las alertas se disparan cuando se comprueba que se trata de una mina antipersonal y una llamada anónima anuncia que hay varias diseminadas por la zona, en lugares concurridos.

El Juez Lorenzo, siguiente víctima en la lista del misterioso asesino de las fotos, sufre un atentado con bomba del que sale ileso. La explosión muestra a las claras el potencial del psicópta con el que se está enfrentando Gerardo.

Una enfermera trata de salvar a un hombre al que acaban de ahorcar en la habitación de un hospital. El paciente muere. El joven era de origen colombiano y fue ingresado tras un accidente automovilístico.

Gerardo le pide al juez que le permita retomar la investigación de los crímenes de las fotos, ahora que ambos son los próximos objetivos a los que apunta el malhechor.

Una joven descubre el cadáver de una mujer en un parking. Cuando llega la policía la joven está muy nerviosa y declara que vio al asesino, que estuvo a punto de matarla pero, por algún motivo, huyó.

Incendian un coche, que explosiona espectacularmente. Aparecen dos muertos, un joven calcinado y otro víctima de arma blanca. Uno de ellos resulta ser testigo de Jehová.

En una sala X degüellan a un joven. Una carta que llevaba el fallecido pone a Charlie y Pope sobre la pista de una misteriosa mujer que vive en una residencia de ancianos. La interrogada cree que la espían constantemente.

En un parking una mujer descubre horrorizada un cadáver desnudo en el interior de su coche. El hombre lleva muerto dos semanas envuelto en un plástico.

Aparece un cadáver congelado en una cámara refrigerada. Comienza una investigación en la que Pope y Charlie se ven envueltos en el fuego cruzado de una guerra entre cruentas bandas organizadas.

Dos cadáveres maniatados aparecen flotando en un río. Uno tiene rasgos de indígena centroamericano. El crimen es especialmente cruel ya que a uno de los dos fallecidos le arrojaron vivo, atado al otro, muerto.