Cariño, cuánto te odio
Como asistentes de los co-CEOs de una editorial, Lucy Hutton y Joshua Templeman se sientan uno frente al otro todos los días, y se odian. No es simple antipatía ni tolerancia a regañadientes. Es O-D-I-O. Lucy no entiende el enfoque rígido y sin alegría de Josh hacia su trabajo ni su negativa a sonreír, lo que contrasta fuertemente con su ropa colorida, su excentricidad y su afán por agradar a todos. Atrapados en una oficina compartida cinco días a la semana, se han enfrascado en un adictivo y ridículo juego interminable de competencia. Lucy no puede dejar que Josh la supere en nada, especialmente cuando está en juego un gran ascenso a directora general. Hacen un trato: quien no consiga el ascenso debe renunciar. Comienza el juego, pero cuando las tensiones llegan al límite y un inocente viaje en ascensor se convierte en un beso apasionado, Lucy empieza a darse cuenta de lo fina que es la línea entre el amor y el odio.



















