Bound by sea
El océano tiene una fuerza poderosa que nos puede enseñar mucho sobre el éxito, pero también sobre el fracaso. Nos ayuda a saber caer y a saber levantarnos. Jack Viorel se enamoró del océano a una edad temprana y ahora como padre, maestro, e innovador se dedica a viajar por el mundo con su hija Gabby de 9 años, enseñando a los niños discapacitados a surfear.



















