
Yaga
Resumen
Yaga (2025) es una película de terror y fantasía oscura que se adentra en el imaginario eslavo para reinterpretar la figura de Baba Yaga, la bruja legendaria que habita en lo más profundo del bosque. La historia sigue a una joven que, tras verse obligada a regresar a un entorno rural marcado por recuerdos dolorosos, comienza a investigar una serie de desapariciones y sucesos inexplicables relacionados con una antigua leyenda local. Lo que al principio parece una superstición transmitida entre vecinos pronto adquiere una dimensión inquietante, cuando la protagonista descubre que el bosque esconde secretos vinculados tanto al pasado de su familia como a una presencia sobrenatural que continúa ejerciendo su influencia. La protagonista es una mujer decidida, aunque emocionalmente vulnerable, que debe enfrentarse a sus propios miedos mientras intenta distinguir entre las amenazas reales y las historias nacidas de la imaginación popular. A su alrededor aparecen familiares y habitantes de la comunidad, cada uno con una relación distinta con la leyenda de Yaga: algunos la consideran una criatura maligna, otros la ven como una fuerza protectora y otros prefieren ocultar lo que saben. La propia Yaga ocupa el centro de la película como una figura ambigua, más compleja que la típica bruja monstruosa: representa una naturaleza salvaje, antigua e imposible de controlar, pero también una forma de justicia ajena a las normas humanas. La película combina atmósferas de cuento folclórico, horror psicológico y misterio sobrenatural. Sus bosques, casas aisladas y caminos cubiertos de niebla funcionan como espacios liminales, lugares donde la realidad cotidiana parece mezclarse con el mito. Más que apoyarse únicamente en los sustos, Yaga explora la herencia familiar, la culpa, el duelo y el peso de los secretos que una comunidad conserva durante generaciones. También plantea una reflexión sobre la relación entre las personas y la naturaleza, presentando el bosque no solo como un escenario amenazador, sino como una entidad con sus propias reglas. Con un tono sombrío y una estética marcada por la oscuridad, la película utiliza la figura de Baba Yaga para hablar de los miedos heredados y de la necesidad de enfrentarse a aquello que se ha intentado ocultar. El resultado es una propuesta de terror folklórico que privilegia la tensión, la atmósfera y la ambigüedad por encima de una explicación directa, manteniendo hasta el final la duda sobre quién es realmente la víctima y quién controla los acontecimientos.





