
Showing Up
Una artista al borde de una exposición que cambiará su carrera navega con familiares, amigos y colegas en el período previo a su exposición y descubre que el caos de la vida se convierte en la inspiración para más obras de arte.
Resumen
En “Showing Up” (2023), Kelly Reichardt observa con humor seco y sensibilidad los días previos a una exposición que podría consolidar la trayectoria de Lizzy Carr, una artista de Oregón dedicada a la cerámica. Mientras intenta terminar sus piezas y cumplir con sus responsabilidades en la universidad de arte donde trabaja, Lizzy se ve arrastrada por una sucesión de problemas domésticos, obligaciones familiares y pequeños conflictos que amenazan con descentrarla justo cuando más necesita concentrarse. Su relación con Jo, una compañera de profesión y también su casera, está marcada por una amistad incómoda: Jo es carismática, aparentemente despreocupada y muy absorbida por sus propios proyectos, mientras Lizzy espera de ella soluciones prácticas que nunca llegan a tiempo. En el entorno familiar, Lizzy lidia con su madre, su padre y su hermano Sean, cuya inestabilidad y particular manera de enfrentarse al mundo añaden nuevas preocupaciones a una vida ya saturada. También aparecen otros artistas y colegas que reflejan distintas formas de entender el éxito, la vocación y la convivencia dentro de una comunidad creativa. Lejos de presentar la creación artística como un proceso grandioso o perfectamente inspirado, la película se interesa por la rutina, la frustración y las interrupciones que la rodean. Los recados, las reparaciones pendientes, las tensiones familiares y los encuentros fortuitos acaban mezclándose con el trabajo de Lizzy, hasta convertir el desorden cotidiano en una fuente inesperada de ideas. Michelle Williams compone un retrato contenido y lleno de matices de una mujer talentosa, insegura y ensimismada, que intenta proteger su espacio creativo sin dejar de atender a quienes la necesitan. “Showing Up” es una película sobre la dificultad de estar presente: para la familia, para los amigos, para los demás artistas y para uno mismo. Con su ritmo pausado, su humor incómodo y su mirada atenta a los detalles, Reichardt explora la tensión entre la vida práctica y la aspiración artística, así como la posibilidad de que la inspiración no surja del aislamiento, sino precisamente del caos, el cansancio y las relaciones imperfectas que conforman la experiencia diaria.
Tráiler
Reparto




















