
El último paciente
La reconocida psicóloga Susanne (Signe Egholm Olsen) se ve atrapada en una pesadilla viviente cuando su nuevo cliente (Anton Hjejle) resulta ser un asesino en serie buscado.
Resumen
El último paciente es un thriller psicológico danés de 2022 que concentra casi toda su tensión en una consulta aparentemente rutinaria. Susanne, una psicóloga de reconocido prestigio, recibe a un nuevo paciente en lo que debería ser una sesión más antes de terminar su jornada. Sin embargo, pronto descubre que el hombre que tiene delante no es un caso corriente: se trata de un asesino en serie buscado por las autoridades. A partir de ese momento, la consulta se convierte en un espacio claustrofóbico donde la profesional debe intentar mantener la calma, comprender las intenciones de su interlocutor y encontrar una forma de protegerse. Signe Egholm Olsen interpreta a Susanne, una mujer competente y acostumbrada a tratar con las zonas más delicadas de la mente humana, pero que se ve empujada a una situación para la que ninguna preparación profesional parece suficiente. Anton Hjejle encarna a su inquietante paciente, un personaje imprevisible cuya presencia altera por completo el equilibrio entre médico y enfermo. La película basa buena parte de su eficacia en el enfrentamiento verbal entre ambos y en la progresiva transformación de una relación terapéutica en un peligroso duelo psicológico. Con una puesta en escena contenida y un reparto reducido, El último paciente apuesta por la tensión sostenida más que por la acción. Sus temas principales son la manipulación, el poder, la vulnerabilidad y los límites de la empatía. También plantea hasta qué punto conocer la mente de una persona puede servir para controlarla —o, por el contrario, convertirse en una desventaja— cuando desaparecen las reglas habituales de confianza. El resultado es un relato opresivo y de ritmo concentrado, recomendable para quienes disfrutan de los thrillers de cámara construidos alrededor de diálogos inquietantes, silencios incómodos y una amenaza que permanece siempre al otro lado de la mesa.









