El poder del destino
Van está decidido a vencer a Dornkirk, emperador de Zaibacher. Varie, su madre, le transmite un Energist que emite una luz que les envuelve a él, a Hitomi, a Allen y al Escaflowne y les transporta al interior del castillo de Dornkirk. Allí se encuentran cara a cara por primera vez con el emperador. Dornkirk les revela que en realidad es Isaac, el viejo hombre de la Luna de las Ilusiones que encontró Leon. En su planeta de origen, vivía consagrado a sus investigaciones acerca del funcionamiento del destino. En el momento de su muerte, se vio teletransportado a Gaia. Entonces entró en contacto con el pueblo de Zaibacher al que salvó gracias a la ciencia terrestre. Convencido de que el destino debe ser dominado, erigió un imperio con el apoyo de ese pueblo. A continuación descubrió la historia de Gaia y comenzó a codiciar el antiguo poder de Atlantis, capaz de controlar el destino. Inventor del Alternador del Destino, Dornkirk revela que para ponerlo en marcha necesita los Power Spots del duque de Fleid y del Escaflowne. Por ello pide la cooperación de Hitomi y sus compañeros. Estos se niegan y son encarcelados. Siguiendo el consejo de Hitomi, Van consigue controlar mentalmente al Escaflowne, que les ayuda a escapar. Tras observar toda la escena, Dornkirk obtiene la certeza de que Hitomi es la clave para la consecución de sus planes.




















