
Vida de perro
El Sr. Bean cuida el perro de Irma y, mientras está en el parque, se topa con un paseador de perros profesional.

El Sr. Bean cuida el perro de Irma y, mientras está en el parque, se topa con un paseador de perros profesional.

La Sra. Wicket exige que Bean se quede en casa para recibir la entrega de un nuevo sillón.

El Sr. Bean se obsesiona con los juegos después de que le presentan al sobrino de la Sra. Wicket.

El Sr. Bean se queda encerrado en una gran tienda durante toda la noche y la pasa espectacular.

El Sr. Bean necesita aprender a bailar para impresionar a su novia Irma.

El personal del aeropuerto se niega a permitir que el Sr. Bean tome un vuelo, debido a que su pasaporte no tiene fotografía.

Bean pide una pizza para llevar, pero cuando está lista, se siente decepcionado por su tamaño.

El Sr. Bean quiere jugar dentro del pelotero, pero no le permiten entrar.

El Sr. Bean e Irma se van a pasar el día a la playa.

El Sr. Bean intenta cortar el césped del jardín pero le resulta imposible.

El Sr.Bean se siente deprimido porque todos olvidaron su cumpleaños.

El Sr. Bean quiere un cucurucho del carrito de helados.

El Sr. Bean compra un robot para limpiar su departamento, pero acaba provocando destrucción en todo Londres.

El Sr. Bean se convierte en Maestro Explorador por un día.

Fascinado por el espectáculo de superespías, el Sr. Bean decide convertirse él mismo en un superespía. Cuando comienza a sospechar que los Bruisers están tramando algo, empieza a seguirlos. Más tarde, se da cuenta de que los Bruisers están metiendo a una anciana en una camioneta.

El Sr. Bean quiere leer su libro, pero el intenso ruido lo interrumpe.

Cada vez que Bean va a recoger el diario del buzón, este desaparece.

El Sr. Bean lleva a Teddy de vacaciones a la playa.

La estantería del Sr. Bean se derrumba, por lo que compra una nueva en la ferretería.

Irma viene a cenar, pero el Sr. Bean se ha olvidado y no tiene nada que cocinar.