
Un auto para Irma
Bean ve a Declan llevando a Irma en su nuevo y elegante vehículo utilitario deportivo.

Bean ve a Declan llevando a Irma en su nuevo y elegante vehículo utilitario deportivo.

El personal del aeropuerto se niega a permitir que el Sr. Bean tome un vuelo, debido a que su pasaporte no tiene fotografía.

Bean descubre que, en el mundo del crimen organizado, un peluche no siempre es un peluche. A veces es un conejo.

Al Sr. Bean le apetece jugar al golf.

El Sr. Bean visita un parque safari donde llama la atención de un mono bebé.

El Sr. Bean sale de compras cuando empieza a llover.

La Sra. Wicket exige que Bean la lleve a ella y a la Srta. Wince a su spa reservado.

El Sr. Bean e Irma se van a pasar el día a la playa.

El Sr. Bean tiene que cuidar el pez dorado de la Sra. Wicket.

Bean encuentra al sobrino de la Sra. Wicket y a Bruiser hijo intercambiando figuritas de fútbol.

Bean intenta ser romántico, pero su idea de lo que eso significa difiere de la de Irma.

El auto del Sr. Bean se ha descompuesto y llega tarde a encontrarse con Irma en la ópera.

El misterioso conductor de la camioneta Reliant Supervan se obsesiona con la venganza.

El Sr. Bean compra un robot para limpiar su departamento, pero acaba provocando destrucción en todo Londres.

Bean encuentra al sobrino de la Sra. Wicket y a Bruiser hijo intercambiando figuritas de fútbol.

El Sr. Bean se obsesiona con los juegos después de que le presentan al sobrino de la Sra. Wicket.

El Sr. Bean conduce hacia la playa cuando el mini se queda sin nafta.

Después de que un pájaro testarudo defeca deliberadamente su Mini, el Sr. Bean lo lava.

El Sr. Bean quiere jugar dentro del pelotero, pero no le permiten entrar.

Mientras busca un tesoro enterrado, el Sr. Bean cava él mismo un pozo demasiado profundo para salir.