El enemigo interior
Zeo ha conquistado a Dranzer y Tyson empieza a temerlo. Visita solo el Bey Stadium donde tendrá que enfrentarse a él en la final y Kai lo desafía a un combate para que deje de dudar de sí mismo y se concentre en la batalla con Zeo. Tyson comprende que con sus amigos a su lado no puede perder.




















