El ángel de las alas tenebrosas
La muerte de las hermanas Naria y Erya despierta en Folken un fuerte rencor hacia Dornkirk. Respondiendo a su llamada, Van y Hitomi se reúnen con él entre las ruinas del reino de Fanelia, donde son atacados por sorpresa por dragones de tierra. Durante el combate, Folken cuenta cómo se unió a Zaibacher. Gravemente herido, Folken fracasó en el ritual de la caza del dragón. Dornkirk le salvó y su brazo perdido fue reemplazado por una prótesis mecánica. En nombre de su ideal de un mundo en paz, aceptó servir a Dornkirk. Pero ya no soporta más los métodos de este, al que no le importa lo más mínimo la vida humana. Folken despliega sus alas negras y tira su espada, calmando así al dragón de tierra que atacaba a Van. Entonces dice algo sorprendente a Van: “¡Derroquemos juntos a Dornkirk!”.




















