Los Románov
La Ley de Emancipación de 1861, un acto revolucionario que liberó a los siervos, se presenta como la base para el episodio final. Este acto tuvo efectos profundos en la sociedad rusa y, a largo plazo, contribuyó al fin de la dinastía Romanov a principios del siglo XX, al desencadenar una serie de transformaciones que llevaron al colapso del imperio.




















