Los crímenes de Fjällbacka
Cuando Erika tenía solo 13 años de edad, uno de sus mejores amigos, su compañero de clase Peter, subió a un autobús y desapareció. Erica no ha podido dejar de lado el trágico suceso, y cuando comienza a profundizar en lo que realmente le sucedió a Peter, parece como si se hubiera despertado una bestia dormida.




















